Estrés, ansiedad, un poco de aburrimiento, dedos ensangrentados, uñas inexistentes, manos feas, dedos como muñones, vergüenza para enseñar las manos e inseguridad. No son los ingredientes para una poción mortal digna de la bruja más mala. Son algunos de los antecedentes con los que vivía como consecuencia de mi canibalismo de manos. O sea, de no saber cómo dejar de comerme las uñas y las pieles de los dedos. Así tenía yo las manos de poco glamurosas.
Bueno, en mi caso, sólo eran los padrastros. Que digo yo: ¡mira que es fea esta palabra! De pequeña sí que me comía las uñas, pero lo solucioné. Aunque de las uñas pasé a las pieles. Hasta mayo de 2018. Harta de verme mis manos ensangrentadas, decidí remediar este problema: pregunté a mi comunidad.
A mi, que me encantan los retos, tanto hacerlos como organizarlos, me puse a prueba de nuevo. Después de mes y medio practicando algunos de los consejos que me dieron, funcionó. Ahora puedo contarte mi experiencia sobre cómo dejar de comerme las uñas y las pieles de los dedos. Es muy simple.
Cómo dejar de comerme las uñas y las pieles en 5 pasos
Puede que lo que a mi me sirve, a ti no, pero en resumen, el que mejor me funcionó fue el primero: dejarme las uñas cortas. Lo justo para que cubra la piel del dedo. De esta forma, no me molestan y no me las toco con los otros dedos ni me llevo las manos a la boca. Evito pasar de tocarme las uñas a tirar de las pieles. Problema resuelto.
Ahora sí, manos guapas, limpias y bien cuidadas. Dignas de la mismísima Audrey Hepburn. Y yo más segura de mí y orgullosa de enseñar palmas (que no palmito).
¿Tu cómo lo solucionaste?
Un abrazo,
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Ponerse aparato en los dientes: problema resuelto. Así dejé de comerme las uñas a los 16 años.
¡Buena solución, también Sara! Ésta te sale un pelín más cara, pero oye, matas dos pájaros de un tiro. Doblemente guapa: manos de escándalo y sonrisa perfecta 😉 Merece la pena, digo yo, ¡¿no?!
Tenemos los mismos gustos respecto a uñas, no me gustan nada las uñas largas y me molestan los pellejitos. Pensé que ibas a decir que usabas laca de uñas permanente. A mi me funcionó pero a la larga deja las uñas blandas.
Lo de limarme…tengo un problema…me da dentera! así que en cuanto me crecen, las corto, y como se quede algún piquito…aíns…si es que…como somos no?
jaja Cristina, no había conocido a nadie con dentera a limarse las uñas 😉 Entonces, lo que puedes hacer es llevar encima unas tijeritas o maniclip y al mínimo pico…¡Clic, clic! Sino, lo de la crema por la noche también va muy bien para que los pellejos no aparezcan.
En cuanto a las uñas permanentes, no me gusta mucho. Las prefiero naturales, que así voy cambiando de color cuando me aburro 😉 Igual en eso, a tí sí que te funcionaría el Mordex. Lo venden en farmacias, pero prepárate, que agria todo lo que toques 😉
¡Un beso, bonita!
Mortal!! parece que me has leído el pensamiento… llevo una semana con las manos «arregladas» para no morderme las uñas! porque como tú dices me crea mucha inseguridad y así me veo más femenina.
Gràcies Imma!
Molt xulo!
¡Sí! creo que es el secreto, Kika. Verse las manos bonitas motiva a seguir cuidándolas y parece mentira, pero te sientes más segura. A mi me funciona llevarlas cortas y pintadas de color chillón. Largas me molestan mucho. ¡A ver si pronto puedes decir que el problema está resuelto! ¡vuelve aquí para confirmarlo, please! ¡Será una buena notícia para celebrar!
M’alegro que t’hagi agradat!???